Nuestra elección de tecnología puede determinar la forma de los resultados sociales, políticos, económicos y ecológicos de un sistema de provisión de servicios. Los servicios a gran escala y con gran densidad de capital pueden tender a déficits de responsabilidad y transparencia, mientras que los sistemas a pequeña escala con poca tecnología pueden caracterizarse por mayor participación democrática y mejor sostenibilidad medioambiental. Pero ni la tecnología ni la escala tienen consecuencias automáticas ni determinadas; hace falta explorar con más cuidado la relación entre elección de tecnología y “lo público” de un servicio. Las fuentes de energía renovables, por ejemplo, pueden crear nuevas oportunidades para el control local de la electricidad y debilitar la posición de grandes empresas productoras de energía, pero también es cierto que el empuje para generar energía solar y eólica en la última década ha llevado a un influjo de capital de pequeña y gran escala hacia el desarrollo de nuevos emplazamientos, lo que constituye una privatización de facto del sector de energías renovables.
El MSP está investigando los vínculos teóricos y prácticos entre tecnología y provisión pública de servicios, tanto en casos actuales como en términos de posibles opciones futuras.

